Observatorios Urbanos


colson

Silvestre Hernández Uresti

Carnavales en México

En Mazatlán la primera fecha registrada es de 1827; Guaymas, 1843; Acapulco, 1698-99 (el viajero italiano Carrieri presenció un carnaval); Mérida, 1565-71 (Los primeros gobernadores introducen las mascaradas, sobre todo Luis Céspedes de Oviedo); Veracruz, 1866-67 (durante la intervención francesa). Primera depuración y filtración política-cultural: la Colonia. Nuevo modelo ilustrado: aplicación del sistema de intendencias en México (1789-1812). Sociedad y estado violentos: 1810-1848. En aquella época de la primera mitad del siglo XIX, el carnaval violento se corresponde con una sociedad igualmente violenta. O bien: a un Estado violento le corresponde un carnaval violento. Otra depuración y filtración política-cultural: 1857-1874. Emerge el carnaval organizado en el porfiriato. 

Un carnaval organizado es en cual aparecen las primeras juntas y comités de carnaval. Y se observa una serie de eventos carnavalescos cada vez más unitarios. Hay una estructura del carnaval. El carnaval se generaliza en colaboración y asistencia, y se procura distribuir tal alegría entre toda la población. Desarrollo del carnaval según su geografía política-cultural. Guaymas y Mazatlán: presentan un avanzado comité del carnaval. Logran establecer una estructura de eventos carnavalescos. El carnaval es más regular en su realización cada año. Mérida, Acapulco y Veracruz: en Mérida hay un marcado elitismo en la realización del carnaval. Un grupito yucateco social-económico dominante se apoderó del carnaval hasta 1915. 

En Acapulco: un grupito de criollos y caciques militares, social-económico dominantes, no permitieron la realización del carnaval. Y convirtieron al puerto en una isla extraña hasta 1928. Y en Veracruz, como fue el puerto más importante de entrada y salida del país, las constantes guerras e invasiones bélicas no permitieron la realización del carnaval hasta 1925. Algunas conclusiones. El carnaval en México: desde sus orígenes hasta la década de 1940. El carnaval orgiástico y comunitario (Turner), como tiempo de gozo transgresivo (Bajtín) y perversión (Bataille), fue medido y prohibido por las distintas élites (Wright Mills) económicas-sociales-políticas del país y estados locales. La agencia (Deleuze) de la mujer fue la que más aportó y reportó cambios. En Guaymas apareció la primera reina María Zúber en 1888. 

Pero en Mazatlán la reina ocupó sola el trono desde 1928. En la presencia femenina está la novedad. Ella destaca por su belleza y elegancia. Mazatlán y Guaymas tienen un cierto elitismo en la reina y ciertos bailes privados. Veracruz entre 1925 y 1950 presenta el carnaval más popular y democrático, igualitario e incluyente en varios sentidos. Sus mujeres enmascaradas o encapuchadas son atrevidas y sensuales. Caminan y bailan como dueñas de la ciudad y su temporal carnavalesco. Y la reina sobresale por su hermosura y sensualidad. Mérida entre 1915 y 1940 se abrió poco a poco a la generalidad de la ciudad. 

En la península yucateca las mujeres siempre destacaron en las pasarelas, bailes y exhibición pública. Pero nunca ocuparon los puestos de mando del carnaval, ni de los clubes exclusivos y ni en la estructura social. Hasta esa fecha de 1940, Mérida tuvo Comité del Carnaval y elección de Reina públicas. En Acapulco: de 1928 a 1951 presenta un carnaval popular, pero con un fuerte apoyo y dependencia oficial. Las mujeres acapulqueñas son más discretas y austeras. El turismo capitalista no las encandiló, el gran turismo las ignoró y de paso polarizó a la sociedad tradicional. Finalmente terminó con el carnaval, no hubo absorción de un lado ni de otro. El apoyo del presidente Miguel Alemán se retirará poco a poco hasta su muerte en la década de 1980. Desde entonces, el carnaval acapulqueño no existe. 

 *Egresado del programa de doctorado de El Colegio de Sonora.     


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